Peñalara, sonrisas de calidad.

Seis de la mañana, Juan y yo salimos de casa. Mi padre espera con el coche, puntual como le había pedido la noche anterior. El camino hacia la salida del Trail de Peñalara en Miraflores de la Sierra lo realizamos en apenas 45 minutos, hablando y disfrutando del camino.

Una vez entramos al pueblo bajamos del coche, nos despedimos de mi padre, y terminamos de cargar las mochilas y los bidones.. dos de tres. Continuar leyendo «Peñalara, sonrisas de calidad.»

Ganar.

Son muchas semanas de entrenamiento, de madrugar, de dormir poco.. pero ya están aquí. En apenas tres semanas dos de los grandes de este calendario: los 65K 2700+ del Gran Trail de Peñalara, y los 100K 6060+ de Ultra Sierra Nevada.

Uno servirá de entrenamiento y el otro de objetivo del año. Sesenta y cinco kilómetros para testar, y cien kilómetros para sufrir y.. ganar.

Pero, ¿qué es ganar? Continuar leyendo «Ganar.»

Un as bajo la zapatilla

En apenas 4 semanas me pondré de nuevo delante de la línea de salida del Maratón de Madrid. Segundos, minutos, horas, días y semanas de entrenamiento marcados en el calendario y en el cuerpo, a base de sudor, cansancio, fatiga… Todo ello con un solo objetivo: cruzar la línea de meta.

Cuatro veces he cruzado ese arco final en Madrid, pero ninguna de ellas comparables entre sí. Continuar leyendo «Un as bajo la zapatilla»

Tu postura es todo.

La manera que tienes de expresarte y relacionarte con el mundo en este preciso instante, éso es tu postura. Determinada por factores físicos (internos y externos); y psicosociales (tu cuerpo transmite tus emociones, carácter y estado de ánimo).

Todo ello debe engranar perfectamente para llevar a cabo cualquier gesto o movimiento de manera eficaz y eficiente. Continuar leyendo «Tu postura es todo.»

No pierdas la fe.

Para los que seguís mi día a día en redes sociales, os habréis fijado que mis ritmos medios en el último año ya no son lo que eran.

Correr por debajo de 4 minutos el kilómetro se me antoja imposible. Las pulsaciones se mantienen altas, y mis piernas parecen no poder dar una buena zancada. Es como si mi cuerpo estuviera constantemente fatigado; como en los últimos kilómetros de un maratón. Continuar leyendo «No pierdas la fe.»