Un as bajo la zapatilla

En apenas 4 semanas me pondré de nuevo delante de la línea de salida del Maratón de Madrid. Segundos, minutos, horas, días y semanas de entrenamiento marcados en el calendario y en el cuerpo, a base de sudor, cansancio, fatiga… Todo ello con un solo objetivo: cruzar la línea de meta.

Cuatro veces he cruzado ese arco final en Madrid, pero ninguna de ellas comparables entre sí. Continuar leyendo «Un as bajo la zapatilla»

Tu postura es todo.

La manera que tienes de expresarte y relacionarte con el mundo en este preciso instante, éso es tu postura. Determinada por factores físicos (internos y externos); y psicosociales (tu cuerpo transmite tus emociones, carácter y estado de ánimo).

Todo ello debe engranar perfectamente para llevar a cabo cualquier gesto o movimiento de manera eficaz y eficiente. Continuar leyendo «Tu postura es todo.»

No pierdas la fe.

Para los que seguís mi día a día en redes sociales, os habréis fijado que mis ritmos medios en el último año ya no son lo que eran.

Correr por debajo de 4 minutos el kilómetro se me antoja imposible. Las pulsaciones se mantienen altas, y mis piernas parecen no poder dar una buena zancada. Es como si mi cuerpo estuviera constantemente fatigado; como en los últimos kilómetros de un maratón. Continuar leyendo «No pierdas la fe.»

Set en maratón.

Son las 6:20 de la mañana, y amanezco sin despertador; los nervios no permiten más descanso. «En apenas dos horas cruzaré la línea de salida»- pienso, mientras bebo de mi taza de café – La piel se eriza.

Juan aparece en el pasillo-«Buenos días hermano, ¿qué tal has dormido?»- nos miramos con caras cómplices pues ambos sabíamos la respuesta. Es una suerte tener personas en tu vida con las que no hace falta apenas hablar, con las que una mirada es suficiente para entenderte, y con las que el silencio está lleno de entendimiento. Continuar leyendo «Set en maratón.»

El atleta más fuerte.

Cada vez que salgo a correr, me encuentro con cientos de personas en el camino compartiendo el mismo deporte. Diferentes ritmos, diferentes edades, diferente género; pero todos con una base común: un día se pusieron unas zapatillas, y decidieron empezar a correr.

Señoras de sesenta años haciendo series de 200, dos jóvenes de 15 años que deciden madrugar un sábado para correr, un hombre con sobrepeso cuya zancada no sobrepasa más de 30 centímetros, un perrete y su dueño unidos por una correa. Podría continuar y me daría para escribir dos o tres páginas.

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